Agua primero, transporte después: la doble jugada municipal hacia 2028
La capital hondureña tiene dos dolores crónicos: el agua que no llega y el tráfico que no avanza.
El alcalde Juan Diego Zelaya anunció que ambos temas están en su hoja de ruta inmediata. Por un lado, confirmó que la próxima semana se reactivarán los trabajos en la represa San José, un proyecto que permaneció detenido durante 16 meses y que busca mejorar el suministro en Tegucigalpa y Comayagüela.
Por otro, oficializó el cambio de nombre del Trans-450, que ahora se llamará Sistema Inteligente de Transporte Integrado (SITI), con una fecha de inauguración marcada en el calendario: 25 de abril de 2028.
El anuncio redefine el rumbo de un proyecto que durante años estuvo rodeado de críticas, retrasos y controversias. Ahora, la administración municipal apuesta por relanzarlo bajo una nueva identidad.
El alcalde sostiene que el SITI será un sistema moderno y funcional, alineado con estándares de transporte inteligente. Sin embargo, el reto no es solo técnico: es recuperar la confianza ciudadana en una obra que simbolizó promesas incumplidas.
En medio del anuncio, Zelaya respondió al exalcalde Ricardo Álvarez, quien había manifestado su intención de conducir una unidad del proyecto cuando entrara en operación. La respuesta fue tajante: no cumple con los requisitos actuales.
Mientras tanto, la capital observa.
Si la represa logra mejorar el abastecimiento y el SITI cumple el calendario, la ciudad podría experimentar una transformación significativa. Pero si el cronograma se desvía, el debate volverá a instalarse.
El 2028 parece lejano.
Pero en política municipal, el tiempo corre más rápido de lo que parece.
